No todo está dicho


Inglés, ¿yes o yes?

Inglés, ¿yes o yes?

 

 

Desde muy joven escucho música en inglés, e intento ver películas sin subtítulos para un dominio mejor de ese idioma que  me fascina, a pesar de que en la Universidad soporté estoicamente tres años del ruso, con excelentes profesoras de aquel país, pero una total pérdida de tiempo.

En aquel entonces algunos colegas soviéticos, que se formaban en Cuba  como periodistas, aprendían inglés,  mientras nosotros rumiábamos su idioma, con complejos y enrevesados tiempos verbales en los cuales cambian hasta los nombres de las personas.

Amén de que nuestro español es hablado por miles de millones de personas, se sabe que el inglés es  el idioma justo para expresarse y entenderse  a nivel global. 

En la actualidad aprenderlo es una necesidad ineludible para todos.  El hecho de que el Ministerio de Eduacación en Cuba adoptara la estrategia de que  todo graduado dominara la lengua de Shakespeare, genera preocupación en las familias, alumnos y docentes, ante el gran desafío  y las lagunas que se abren en los métodos para enseñar el idioma.

En la escuela solo aprendimos algo tan elemental como Tom is a boy and Mary is a Girls. Eso hace mucho tiempo,  y hoy continúa igual: la preparación es deficiente en todos los niveles.

Y aunque las prácticas  cambian en  las diferentes  enseñanzas, en los cuales los estudiantes gozan de diversos medios para esta fase primordial de la docencia, lo cierto es que el conocimiento y dominio de otros idiomas entre los jóvenes es todavía escaso.

La enseñanza de lenguas extranjeras es un proceso complejo. Implica definir una metodología apropiada, concepción del lenguaje y la aplicación de una estrategia didáctica que facilite al aprendiz el desarrollo de sus habilidades lingüísticas de acuerdo con sus necesidades comunicativas. 

Eso sólo  lo veo en las escuelas de idiomas,  donde con los rudimentos técnico-docentes que poseen, la persona interesada puede prepararse, y hasta dominar las claves del inglés, que para nada se puede comparar con las complejidades del español nuestro.

La tecnología, que no detiene su marcha, nos entrega permanentemente nuevos desafíos también en inglés. El mundo de los negocios y de la ciencia se maneja casi exclusivamente en inglés… y es irrebatible que constituye una necesidad, no ayuda ni complemento.

Internet es una fuente inagotable de información, mucha de ella se encuentra en inglés.

Hoy más que nunca resulta imprescindible aprenderlo. ¿Por qué?    Porque  es la herramienta que permite la comunicación con personas de muchas naciones y es indiscutible: el inglés se ha convertido en el idioma global de comunicación por excelencia.